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Cinco claves del Presupuesto 2027: el primer test real de la consolidación fiscal

5 de Octubre de 2026

El Presupuesto 2027 será el primero diseñado íntegramente por la actual administración y la primera prueba real de su trayectoria fiscal. En ese contexto, el Centro de Políticas Públicas USS elaboró el documento Cinco claves del Presupuesto 2027, que El Mercurio destacó en su edición del domingo 4 de octubre junto a otros informes de centros de estudios. El análisis parte de una herencia exigente: tres años consecutivos de incumplimiento de la meta de balance estructural (desvíos de -0,6, -1,4 y -2,1 puntos del PIB entre 2023 y 2025) y un mediano plazo complejo. Las cinco claves están conectadas entre sí: si falla una, se erosiona la credibilidad que se busca reconstruir.

1. Cumplir la meta fiscal es imperativo. El Decreto de Política Fiscal exige para 2027 el mayor ajuste del periodo: reducir el déficit estructural en 0,8 puntos del PIB, hasta -1,8%. Según el IFP del segundo trimestre de 2026, el gasto ya comprometido supera en 0,3 puntos del PIB el nivel compatible con la meta, y la deuda bruta superaría el ancla de 45% del PIB en 2029. El proyecto debe explicitar con qué medidas se cierra esa brecha.

2. Un presupuesto efectivamente financiado. En los últimos años los ingresos se han sobrestimado de forma sistemática: 1,2 puntos del PIB en 2024 y 3,1 puntos en 2025. Para 2027 se requiere prudencia con dos fuentes: el precio del cobre, hoy en máximos, y la Ley de Cumplimiento Tributario. También es necesario incorporar todos los compromisos de gasto y convertir las contenciones de 2026 en reducciones permanentes, usando la evaluación de programas como criterio.

3. Inversión pública de ejecución rápida, al servicio del empleo. La inversión de 2025 es prácticamente igual en términos reales a la de 2010, mientras el gasto total creció 93% en el mismo periodo. Además, existe un problema de ejecución: en 2023 quedaron más de $2 billones sin ejecutar. Se deben priorizar proyectos de ejecución rápida y con alta intensidad de empleo.

4. Detener el crecimiento del gasto en personal. En 2025 alcanzó 20,7% del gasto total, su máximo desde al menos 2010, y creció 8,4% real. Es un gasto rígido que reduce las holguras de 2027 a 2030. El presupuesto debiera fijar una regla explícita de contención de dotaciones que distinga los traspasos institucionales del crecimiento discrecional.

5. Una política de recomposición de activos. Los activos del Tesoro equivalen a 4,0% del PIB, bajo el rango de 5% a 7% que sugiere el FMI, y los fondos soberanos están en mínimos. Se proponen aportes al FEES cuando los ingresos del cobre superen su nivel estructural y una meta explícita de activos con un plazo de convergencia.

En resumen, más que cuánto crece el gasto, lo relevante será si el Presupuesto 2027 logra convertir el sinceramiento de 2026 en una disciplina sostenida. Eso exige cumplir la meta, financiarla con ingresos realistas, privilegiar el gasto que genera empleo por sobre el gasto rígido y reconstruir ahorros antes del próximo shock.

Para revisar el informe en profundidad, visita https://politicaspublicas.uss.cl/wp-content/uploads/2026/10/261001-CPP-USS_Cinco-Claves-del-Presupuesto-2027.pdf